Complex 360°
En la Tarde -Quiero! Quiero! Quiero!- Gritó Cristina en su cabeza, mientras lloraba por un consolador de 90 cm. que había visto en la vitrina de ese sexshop. No podía pensar en nada más por que de verdad quería y quería mucho. Pero ¿qué podría hacer? no mucho, su edad y fealdad no le daban mucho chance a nada más que solo "querer". En su posición, el que observaba, osea el que escribe, no le quedó mas que hacer una sonrisita quisquillosa y llena de complicidad, es que también quería, pero lo que quería en ese momento era muy diferente a lo que Cristina añoraba. Era poner mis manos alrededor de su cuello y ahorcarla, no hasta la muerte, solo hasta lograr desvanecerla para posteriormente llevar a cabo el rito.
Esa mañana...-¿Qué estai' haciendo?- Preguntaron vía MSN del otro lado del continente, por estos días mas frío. -Nada wn, terminando de ver Dexter Seson 3- Escribía orgulloso mientras le mandaba ese link de la muerte, literalmente. -¿Y, que tal?- Pff..! que carajos podía contestar y tal. No es que tenga cierto parecido con ese personaje, pero realmente sí. Tomando en cuenta que no siento absolutamente nada y que claramente tengo que fingir, naturalidad, para poder encajar. Nadie quiere ser amigo de un monstruo, ¿o si?.
...Y de regreso a la tarde. Bueno,- ¿estás cómoda?- No respondería ni una jodienda por que estaba toda amordazá, -Mira, cuando te dije que te extirparía de mi vida como se extrae el veneno de una serpiente, lo dije en serio, ¿ahora ves? el tiempo me dio la razón- Solo palabras inconexas e incomprensibles ahogadas por la soga al rededor de su cuello lograban salir de su bocaza para deleite de mi perversión. Ella nunca pensó que la promesa se haría realidad como el pasaje de TLOTR expuesto por the white magician. Por que de haber sido así, nunca soñó que tanto tiempo podría esperar una venganza tan estimulante para todos mis sentidos. Ver su cuerpo desnudo, atado a la mesa destinada especialmente para el ritual, contornearse llena de miedo y euforia solo hacían en mí, más y más ganas de verla ahí, toda cagá, literalmente. Es que como saben cuando el miedo nos supera nuestros esfinteres pierden el control y nos hacemos mierda. El olor estimulaba mis sentidos, más todavía no estaba listo para terminar eso que hacia más de 15 años había prometido.
(Continúa leyendo donde dice "Más Información >>" Aquí abajo)